Decora tu sala o habitación con el Cojín Mongolian Marfil de Andrea House. Este cojín de 50x50 cm en color marfil se destaca por su textura esponjosa y suave, perfecta para añadir estilo y comodidad a cualquier espacio. Hecho de poliéster, su aspecto lujoso de pelo largo lo convierte en el complemento perfecto para ambientes modernos o clásicos.
Características principales:
- Material: 100% poliéster con un acabado de imitación a lana mongoliana, ofreciendo un look elegante y acogedor.
- Medidas: 50 x 50 cm, tamaño ideal para todo tipo de sofás, camas o sillones.
- Peso: 723 gr, ligero pero cómodo para uso diario.
- Cuidados: Lavado máximo a 30ºC. No usar secadora ni planchar.
Existe un tipo de lujo que no se anuncia en voz alta. Que no lleva logotipos ni precisa de referencias. Es el lujo de la textura: esa sensación táctil inmediata que transforma un rincón ordinario en un espacio que da ganas de no abandonar. El Cojín Mongolian Marfil 50x50 de Andrea House pertenece a ese lujo callado y genuino: pelo largo de tacto sedoso, color marfil que se integra en cualquier paleta, y ese peso justo que hace que un sofá, una cama o un sillón pasen de ser mobiliario a ser refugio.
Andrea House: diseño doméstico que entiende cómo se vive
Andrea House es una firma de decoración de interiores que ha construido su reputación sobre un principio simple pero exigente: que los objetos para el hogar deben ser tan bonitos que apetezca tenerlos y tan funcionales que se usen todos los días. Sus cojines, textiles y complementos para el hogar aparecen en los interiores más cuidados de toda España — desde estudios de interiorismo de Barcelona y Madrid hasta esas casas particulares donde vive alguien que sabe exactamente lo que busca. El Cojín Mongolian es una de sus piezas más icónicas, y el marfil es el color que más se ha ganado esa condición.
Tejido mongolian: textura que habla por sí sola
El tejido tipo mongolian — también conocido como pelo rizado o curly fur — es la evolución sofisticada del pelo largo clásico. Sus bucles naturales crean una superficie con una textura táctil excepcional: no es ni la suavidad lisa de la seda ni la densidad compacta del terciopelo, sino algo propio que no tiene equivalente en otros tejidos. Al tacto, los dedos se pierden entre los rizos con una sensación que los fabricantes llaman sinking in — hundirse suavemente. Visualmente, el cojín mongolian captura y difunde la luz de manera diferente a cada hora del día: con luz directa tiene volumen y brillo; con luz cálida nocturna, tiene profundidad y calidez.
Marfil: el neutro más rico
El marfil no es el blanco. Es el blanco con historia, con temperatura, con la calidez que solo los materiales naturales envejecidos saben producir. En decoración de interiores, el marfil es ese tono que hace que todo lo que lo rodea parezca más cuidado: junto a maderas claras, amplifica su calidez; junto a metales dorados o cobrizos, crea una composición de máximo lujo; junto a negros y grafitos, actúa como punto de luz sin perder jamás su sobriedad.
El formato 50x50: la escala perfecta
El cuadrado 50x50 es la medida maestra de los cojines decorativos: es suficientemente grande para tener presencia visual propia en un sofá o una cama, y suficientemente compacto para combinarse con otros cojines de diferentes tamaños sin ocupar todo el espacio. Dos cojines mongolian marfil 50x50 en las esquinas de un sofá de tres plazas transforman completamente la percepción del espacio. Cuatro en una cama king crean un punto focal de lujo accesible que da a cualquier dormitorio el acabado de un hotel boutique.
Cuidados
Lavado a mano o en bolsa de malla en lavadora, ciclo delicado a 30°C máximo. Para preservar los rizos del tejido mongolian, seca en posición horizontal y, una vez seco, cepilla suavemente con los dedos o con un cepillo de cerdas anchas. No usar secadora. El cojín no incluye relleno — compatible con cualquier relleno estándar 50x50.
Andrea House Cojín Mongolian Marfil 50x50 — el lujo de la textura, en el color que lo acompaña todo.